Una chapa de cubrición protege de las precipitaciones las caras superiores horizontales o ligeramente inclinadas de los elementos constructivos y evacua el agua de forma controlada. Suele utilizarse en coronaciones de muros, petos, cornisas y otras zonas perimetrales expuestas de cubiertas o fachadas.
¿Qué es una chapa de cubrición? Función y clasificación
La chapa forma una capa protectora resistente a la intemperie sobre un soporte sensible. Los goterones, la pendiente y los encuentros deben impedir que el agua penetre en el elemento constructivo o retorne por la fachada.
Aplicación práctica
Las chapas de cubrición se pliegan según las medidas tomadas, se fijan por tramos y se montan con soluciones adecuadas para las juntas o las uniones. Los encuentros con elementos verticales y la ejecución de los remates de extremo deben ajustarse al concepto de evacuación de aguas.
Tipos y variantes constructivas
Son habituales las cubriciones de zinc, aluminio, cobre, acero inoxidable o acero revestido. La ejecución, el espesor del material, la fijación y el diseño de las juntas dependen del despiece, la geometría del elemento y la variación de longitud prevista.
¿Qué hay que tener en cuenta en la práctica?
Los goterones insuficientes, la falta de pendiente, las uniones largas rígidas o las combinaciones de materiales incompatibles provocan acumulación de agua, deformaciones o corrosión. La subestructura debe ser resistente, plana y permitir una evacuación segura del agua.
Tecnología actual y evolución
Los conectores prefabricados, los soportes adecuados al sistema y los perfiles plegados a medida para cada obra facilitan actualmente la fijación oculta y la compensación controlada de los movimientos.
Herramientas y productos adecuados
Buscar chapas de cubrición y accesorios en la tienda

