Una cubierta inclinada es un tejado con una inclinación marcada cuya capa exterior suele ejecutarse como una cobertura de piezas solapadas. La inclinación favorece la evacuación del agua y permite una gran variedad de formas, materiales y usos del espacio bajo cubierta.
¿Qué es una cubierta inclinada? Función y clasificación
La estructura portante, la capa bajo cobertura, el rastrelado y la cobertura transmiten las cargas y evacuan el agua por etapas. La protección frente a la lluvia no depende únicamente de la inclinación, sino del conjunto del sistema.
Aplicación práctica
Tras la estructura de la cubierta se colocan, según la composición, la capa estanca al aire, el aislamiento, la capa bajo cobertura, el contrarrastrelado, el rastrelado portante y la cobertura. El alero, la cumbrera, el borde lateral, la limahoya y los huecos se ejecutan como detalles coordinados.
Composición y variantes del sistema
Las formas habituales son los tejados a dos aguas, a cuatro aguas, a una vertiente o de mansarda. Las coberturas abarcan desde tejas cerámicas y de hormigón hasta pizarra y metal.
¿Qué hay que tener en cuenta en la práctica?
Las afirmaciones generales sobre a partir de qué inclinación una cubierta es «inclinada» aportan poco desde el punto de vista técnico. Son determinantes el material de cobertura, la inclinación de referencia, las medidas complementarias, el uso y las solicitaciones.
Tecnología actual y evolución
La rehabilitación energética, la fotovoltaica superpuesta a la cubierta y las vías seguras de mantenimiento dan lugar a cubiertas inclinadas con mayor ocupación y una coordinación más estrecha.

